De qué hablamos
Un restaurante, un bar o una cafetería no se reforman como una tienda. A la sala y a la barra se suman la cocina, la extracción de humos, la ventilación, los aseos del público, el almacén y, muy a menudo, la insonorización. Son las partidas que no se ven en las fotos y las que deciden si el local puede abrir.
La restauración es la parte de la hostelería que da de comer y de beber; el resto es alojamiento, que tiene su propia página en reforma de hoteles. Aquí hablamos de bares, cafeterías, restaurantes y locales de comida para llevar.
Cuándo se plantea
Al abrir un negocio en un local que no era de hostelería, al coger un traspaso y querer cambiarle la cara, al ampliar cocina o sala, o cuando el ayuntamiento o los vecinos obligan a resolver los humos o el ruido. La diferencia entre un local que ya fue un bar y uno que no lo fue es la más importante de todas: en el primero suele haber salida de humos y licencia previa; en el segundo hay que conseguirlas.
Qué incluye una reforma bien planteada
- Cocina: distribución, suelos y paredes lavables, extracción y gas o electricidad.
- Salida de humos hasta cubierta o el sistema que admita el municipio.
- Sala y barra: distribución, iluminación, mobiliario fijo y acabados.
- Aseos del público, con el adaptado cuando corresponde.
- Insonorización de techos, paredes y suelo, y limitador si hay música.
- Fachada y terraza: cierre, rótulo y lo que se pueda tramitar de ocupación de calle.
Qué dice la norma
El Código Técnico de la Edificación (Real Decreto 314/2006) no es solo para obra nueva: se aplica también a las intervenciones en edificios existentes, y su cumplimiento se justifica en el proyecto o en una memoria firmada por un técnico competente (art. 2.3). En un local de restauración las que más obra generan son la seguridad en caso de incendio, la salubridad —ventilación y evacuación de humos— y la protección frente al ruido (arts. 11, 13 y 14).
La licencia de actividad de un bar o un restaurante, sus horarios y el ruido que puede emitir dependen de la normativa de cada comunidad autónoma y de las ordenanzas de cada ayuntamiento. No las resumimos porque cambian de un municipio a otro: el técnico que firme el proyecto es quien las aplica a tu local. Esto es información general, no asesoramiento: qué exige tu ayuntamiento y tu comunidad autónoma para tu local lo concreta el técnico que firme el proyecto.
Qué mueve el precio
- Si el local ya era de hostelería o no.
- La salida de humos: aprovechar la que hay o subir un conducto nuevo.
- La cocina y su equipamiento.
- La insonorización que pida la actividad.
- Los metros de sala y el nivel de acabados.
- La fachada y la terraza.
Cuánto cuesta
No damos cifras: no hay una fuente pública que respalde un precio, y entre un traspaso que solo cambia la sala y un local en bruto que necesita salida de humos hay un mundo. Las partidas de obra de un bar están explicadas en cuánto cuesta montar un bar; el precio de tu caso lo da la propuesta de la empresa de reformas.
Errores que salen caros
- Alquilar sin comprobar la salida de humos. Sin ella no hay cocina, y conseguirla depende de la comunidad de propietarios.
- Dar por hecho que la licencia del anterior sirve. Hay que comprobar qué actividad ampara y si se puede transmitir.
- Subestimar el ruido. Insonorizar después de abrir es más caro y obliga a cerrar.
- Diseñar la sala antes que la cocina. La cocina manda en instalaciones y en recorrido.
Qué te tiene que quedar por escrito
- Proyecto de actividad y de obra, con quién lo firma y quién lo tramita.
- Presupuesto por partidas, con la extracción y la insonorización desglosadas.
- Plazo de obra y fecha prevista de apertura.
- Certificados de las instalaciones y de las mediciones acústicas, si se exigen.
Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Los metros del local, y cuántos serían de cocina.
- Si ya fue un bar o un restaurante, y si tiene salida de humos.
- Qué quieres servir: no pide lo mismo una cafetería que una cocina completa.
- Si habrá música, y hasta qué hora.
- Si el contrato está firmado, cuándo quieres abrir y con qué presupuesto orientativo cuentas.