El circuito, paso a paso
- Rellenas el formulario. El corto, que está en todas las páginas, o el completo de pedir presupuesto, si quieres dar más detalles o adjuntar un plano. Es el único canal.
- Revisamos la solicitud a mano. Una persona comprueba que tiene lo mínimo para poder hacer una propuesta y que los datos de contacto son reales. Si falta algo importante, te escribimos antes de pasarla a nadie.
- Miramos quién cubre tu zona. Si hay una empresa de reformas colaboradora que trabaje en tu provincia y con tu tipo de local, se la pasamos a una sola y te decimos a cuál.
- Si todavía no tenemos a nadie, te lo decimos. No guardamos tu solicitud esperando ni se la pasamos a quien no va a atenderla.
- La empresa te contacta, visita el local si hace falta y te hace su propuesta. A partir de ahí la relación es entre tú y ella, y decides tú.
Qué miramos al revisar tu solicitud
Que sea la reforma de un local de negocio y que traiga lo que una empresa de reformas necesita para decidir si puede atenderla: qué local es y cuánto mide, qué alcance tiene la obra, con qué presupuesto orientativo cuentas, si el local ya es tuyo o está alquilado, cuándo quieres empezar y dónde está. No valoramos tu proyecto ni te damos un precio: eso lo hace la empresa cuando ve el local.
Qué hace la empresa de reformas
Te contacta, normalmente para concertar una visita al local, y después te hace su propuesta: qué obra plantea, con qué plazo y por cuánto. Tú decides si la aceptas, si pides otra por tu cuenta o si lo dejas. La obra, el contrato y la garantía son suyos.
Qué te cuesta a ti
Pedir presupuesto es gratuito y no te compromete a nada.
Qué pasa con tus datos
Se facilitan a la empresa a la que pasamos tu solicitud, y solo para que te contacte con una propuesta de lo que has pedido. No se reparten entre varias. Todo está en la política de privacidad.