De qué hablamos
La reforma de un hotel se parece más a varias obras encadenadas que a una sola: habitaciones y baños, zonas comunes (recepción, pasillos, salones), restauración (cocina, comedor, bar) e instalaciones generales (agua caliente, climatización, electricidad, protección contra incendios). Cada una tiene su ritmo y su oficio.
Casi nunca se hace todo de golpe. Lo habitual es reformar por plantas o por alas, en temporada baja, con el establecimiento abierto o con un cierre corto y muy planificado. Vale igual para un hotel que para un hostal, un apartahotel o un alojamiento rural.
Cuándo se plantea
Cuando el producto se ha quedado antiguo frente a la competencia, al cambiar de categoría o de marca, al comprar un establecimiento para reposicionarlo, cuando las instalaciones generan averías y consumo, o para adaptar habitaciones y accesos. El calendario lo marca la temporada: la obra tiene que acabar antes de que vuelvan los clientes.
Qué incluye una reforma bien planteada
- Habitaciones: distribución, baños, carpintería, iluminación y acabados, a menudo con una habitación piloto.
- Zonas comunes: recepción, pasillos, ascensores y salones.
- Cocina y restaurante, con su extracción y sus instalaciones.
- Instalaciones generales: agua caliente, climatización, electricidad y telecomunicaciones.
- Protección contra incendios y evacuación.
- Fachada, cubierta y exteriores.
Qué dice la norma
El Código Técnico de la Edificación (Real Decreto 314/2006) no es solo para obra nueva: se aplica también a las intervenciones en edificios existentes, y su cumplimiento se justifica en el proyecto o en una memoria firmada por un técnico competente (art. 2.3). En un alojamiento las exigencias que más condicionan la obra son la seguridad en caso de incendio, la seguridad de utilización y accesibilidad, la protección frente al ruido entre habitaciones y el ahorro de energía (arts. 11, 12, 14 y 15).
La clasificación del establecimiento y los requisitos de cada categoría son competencia de cada comunidad autónoma, y cambian de una a otra: no los resumimos. Si la reforma busca subir de categoría, hay que partir de la norma turística de tu comunidad. Esto es información general, no asesoramiento: qué exige tu ayuntamiento y tu comunidad autónoma para tu local lo concreta el técnico que firme el proyecto.
Qué mueve el precio
- El número de habitaciones y si se tocan los baños.
- Los metros de zonas comunes.
- Las instalaciones generales: sustituirlas o mantenerlas.
- El nivel de acabados que pide la categoría.
- Reformar con el hotel abierto o cerrado, y la duración de cada fase.
- La fachada y la cubierta.
Cuánto cuesta
No damos cifras por habitación ni por metro: no hay una fuente pública que las respalde, y dependen de la categoría y del estado de las instalaciones. El precio sale de la propuesta de la empresa de reformas, normalmente después de una habitación piloto.
Errores que salen caros
- Calcular el plazo sin la temporada. Un retraso de tres semanas puede costar el mes más fuerte.
- Renovar las habitaciones y dejar las instalaciones. La avería llega con el hotel recién reformado.
- No hacer una habitación piloto. Es donde se corrigen los fallos antes de repetirlos en todas.
- Olvidar el ruido de la obra si el hotel sigue abierto.
Qué te tiene que quedar por escrito
- Proyecto y permiso de obra, con el alcance de cada fase.
- Presupuesto por partidas y por fases.
- Calendario con las fechas de cierre y reapertura de cada zona.
- Garantías y certificados de las instalaciones.
Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Cuántas habitaciones tiene y cuántas quieres reformar.
- Qué zonas comunes e instalaciones entran.
- Si el hotel seguirá abierto durante la obra.
- En qué meses puede hacerse.
- Con qué presupuesto orientativo cuentas.